Diezmos vs Ofrendas: Entendiendo la Diferencia Bíblica entre el Diezmo del Antiguo Pacto y la Generosidad Voluntaria de la ofrenda en la Gracia del Nuevo Pacto.

Hoy he decidido abordar un tema que, aunque sensible, es crucial para la claridad e instrucción en el pueblo de Dios, ya que existe mucha confusión: la distinción entre los diezmos y las ofrendas. Yo no busco que se crea en palabra de hombre, sino en la inmutable Palabra de Dios, pues sacar la Palabra de Dios de su contexto original es un pretexto para el error. Es fundamental que entendamos que la Biblia es su propio intérprete y que fue inspirada por el Espíritu Santo, no siendo, por lo tanto, de interpretación privada. Queridos amigos que leen los artículos de Aires de Gracia, leer la Palabra de Dios nos llama a una cura bíblica para evitar que versículos sean sacados de contexto para provecho propio, como lamentablemente ocurre con la instrucción de Malaquías.
Es imperativo reflexionar y preguntarnos: ¿Será que Dios necesita de nuestro dinero o de nuestro diezmo para comer? Lo primero que debemos reconocer es que todo lo que tenemos proviene de Dios, y de eso que Él nos da, somos llamados a ser buenos mayordomos (administradores). Queremos que esta introducción ilustre a muchos que tienen una equivocación y pido al Espíritu Santo que revele la verdad a sus santos. El Señor es claro, y si alguien va a llevar una ofrenda al altar, no debe tener contienda con su hermano, sino reconciliarse primero. Lamentablemente, para muchas iglesias, lo primero son los diezmos antes que llevar una buena Palabra para alimentar a sus santos y que muchos salgan nutridos espiritualmente. Mi convicción, y la visión de esta radio online Aires de Gracia, es llevar las Buenas Nuevas de salvación, no el dinero. Por eso, si usted desea apoyar este ministerio, que sea de corazón, porque Dios ama al dador alegre, no por obligación de un diezmo legalista.
En los últimos tiempos, el tema de los diezmos y ofrendas en la práctica cristiana ha generado confusión, controversia y hasta manipulación dentro de muchas congregaciones. Hay quienes enseñan que el diezmo sigue siendo una obligación bajo la gracia, mientras otros aseguran que fue parte del Antiguo Pacto y que hoy el creyente da por amor, no por ley. Pero, ¿qué dice realmente la Biblia? La Palabra de Dios, que es su propio intérprete, nos revela la verdad cuando la leemos con un corazón sincero y guiados por el Espíritu Santo.
He dedicado tiempo a estudiar y comparar los pasajes del Antiguo y del Nuevo Testamento para entender lo que Dios realmente quiso enseñar sobre los diezmos y las ofrendas. No escribo esto para agradar a los hombres ni para generar polémica, sino para que el pueblo de Dios sea libre del engaño. Porque sacar la Palabra de Dios de contexto es un pretexto, y es hora de volver a la verdad que el mismo Espíritu revela a quienes buscan con humildad.
Diezmos vs Ofrendas:
El Origen del Diezmo: Acto Voluntario Antes de la Ley
El término diezmo viene del hebreo maʿăśêr, que significa literalmente la décima parte. Este concepto de dar la décima parte existía incluso antes de la Ley mosaica, como un acto voluntario de reconocimiento de la grandeza de Dios.
- Cita Bíblica del Antiguo Pacto:
- Génesis 14:18-20: “Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra; y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano. Y le dio Abram los diezmos de todo.”
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Explicación: Abraham, en este pasaje, dio el diezmo a Melquisedec como señal de reconocimiento y adoración a Dios por la victoria obtenida, siendo un acto de su propia voluntad. Jacob también, en su voto en Betel, prometió que si Dios lo guardaba, le “daría el diezmo de todo lo que me dieras” (Génesis 28:20-22).
La Formalización del Diezmo como Obligación Legal en la Ley Mosaica
Bajo la Ley de Moisés, el diezmo se reguló y dejó de ser un acto meramente voluntario para convertirse en una obligación legal para la nación de Israel, con propósitos específicos de sostenimiento y ayuda social.
- Cita Bíblica del Antiguo Pacto:
- Levítico 27:30: “Y el diezmo de la tierra, así de la simiente de la tierra como del fruto de los árboles, es del Señor; es cosa consagrada al Señor.”
- Explicación: Este pasaje, junto con otros como Números 18:21-28 y Deuteronomio 14:22-29, establece que el diezmo tenía la función primordial de sostener a los levitas (quienes no poseían heredad territorial) y de financiar las festividades de culto, además de ser usado cada tercer año para la ayuda a los pobres, huérfanos y extranjeros. Era un acto de obediencia a la Ley del pacto. El diezmo, por tanto, sostenía al sacerdocio levítico y al culto público, pero era un mandato exclusivo para la nación de Israel bajo la Ley mosaica.
El Uso de Malaquías 3:8-10 y la Exhortación a la Nación de Israel
Lamentablemente, muchos líderes sacan de contexto versículos de la Biblia para su propio provecho, y uno de ellos es la famosa amonestación a la nación de Israel en el libro de Malaquías, donde el pueblo había robado a Dios.
- Cita Bíblica del Antiguo Pacto (Completa):
- Malaquías 3:8-10: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice el Señor de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”
Explicación: Esta no es una orden a la iglesia del Nuevo Pacto, sino una dura reprensión a la nación de Israel que, bajo el yugo de la Ley, había incumplido su obligación legal de proveer para el ministerio levítico y el Templo. La promesa de bendición estaba ligada a su obediencia al sistema del diezmo dentro del Antiguo Pacto.
- Era un acto de obediencia, no de negociación con Dios. Quien no diezmaba, desobedecía la Ley. Pero todo cambió con la venida de Cristo.
- Cristo es nuestro Sumo Sacerdote eterno; ya no existen los levitas ni el templo físico de Jerusalén. Usar este texto para manipular es un error espiritual grave.
- Malaquías 3:8-10: “¿Robará el hombre a Dios? Pues vosotros me habéis robado. Y dijisteis: ¿En qué te hemos robado? En vuestros diezmos y ofrendas. Malditos sois con maldición, porque vosotros, la nación toda, me habéis robado. Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice el Señor de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.”

Jesús y la Mencion del Diezmo para Confrontar el Legalismo
Jesús no vino a imponer el sistema del diezmo del Antiguo Pacto a sus seguidores, sino que lo utilizó para exponer la hipocresía de los líderes religiosos que cumplían la ley al pie de la letra, pero descuidaban los principios eternos.
- Cita Bíblica del Nuevo Pacto:
- Mateo 23:23: “¡Ay de vosotros, escribas y fariseos, hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejáis lo más importante de la ley: la justicia, la misericordia y la fe. Esto era necesario hacer, sin dejar de hacer aquello.”
- Explicación: Jesús no condena el acto de diezmar en sí (pues estaban bajo la Ley), sino que condena su hipocresía al poner el énfasis en el cumplimiento fiscal del diezmo (incluso en las especias) mientras ignoraban los valores fundamentales del Reino: la justicia, la misericordia y la fe. Es una confrontación moral, no un mandato para la Iglesia.
- Él no impuso el diezmo a sus discípulos. En el Nuevo Testamento, la norma es dar por amor, con libertad y según lo que cada uno proponga en su corazón.
La Abolición de la Obligación Legal y el Énfasis en la Generosidad de Corazón
Bajo el Nuevo Pacto, la ética del dar se fundamenta en la gracia y la generosidad voluntaria, reemplazando la obligación legal de un porcentaje fijo como el diezmo.
- Cita Bíblica del Nuevo Pacto:
- 2 Corintios 9:7: “Cada uno dé como propuso en su corazón, no con tristeza ni por necesidad; porque Dios ama al dador alegre.”
- Explicación: En el Nuevo Testamento, no se exige el diezmo como tasa obligatoria. El apóstol Pablo establece el principio fundamental para el creyente: la ofrenda debe ser un acto libre, gozoso y sin obligación. No se impone un porcentaje, sino que se da “según su prosperidad” (1 Corintios 16:1-2), lo que refleja el amor, la generosidad y el sacrificio, guiados por el Espíritu.
- Ningún apóstol impuso el diezmo como ley. Enseñaron a dar según la prosperidad y la disposición del corazón.
La ofrenda cristiana no tiene que ver con porcentajes, sino con amor y obediencia espiritual.
Sostenimiento del Ministerio y la Generosidad Voluntaria en la Iglesia Primitiva
La Biblia sí enseña que los creyentes deben proveer para el sostenimiento de quienes se dedican a la Palabra, pero esto se da a través de ofrendas de amor y apoyo mutuo, no bajo el mandato del diezmo levítico.
- Cita Bíblica del Nuevo Pacto:
- Gálatas 6:6: “El que es enseñado en la palabra, haga partícipe de toda cosa buena al que lo instruye.”
- Explicación: Hay una clara enseñanza de remunerar a quienes sirven y enseñan la Palabra (1 Timoteo 5:17-18). Las primeras iglesias practicaban la ayuda mutua, donde vendían sus bienes y distribuían según la necesidad (Hechos 2 y 4), todo de forma voluntaria y movida por el amor, sin referencia a la ley del diezmo.
- “No es justo que se manipule al pueblo de Dios con el temor o la culpa. Si vas a dar, hazlo de corazón, no por presión, porque el oro y la plata pertenecen al Señor.”
Distinción Clara: El Diezmo es Ley, la Ofrenda es Gracia
Es crucial distinguir que el diezmo perteneció al sistema legal de la nación de Israel, mientras que la ofrenda cristiana es una expresión de adoración y generosidad guiada por el amor y la gratitud a Dios por la gracia recibida.
- Cita Bíblica del Nuevo Pacto:
- Hechos 20:35: “En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir.”
- Explicación: La práctica cristiana se centra en la bendición de dar para ayudar a los necesitados y sostener la obra de Dios, pero bajo el principio del gozo y el sacrificio voluntario. Si usted siente en su corazón sembrar para este ministerio (Aires de Gracia), hágalo de corazón, porque el oro y la plata son de Dios, y la visión es llevar su Palabra, no buscar una obligación legalista como el diezmo.
Preguntas Frecuentes sobre Diezmos y Ofrendas:
1. ¿Estamos los cristianos del Nuevo Pacto obligados a diezmar el 10 % de nuestros ingresos?
- Respuesta: No. El diezmo como obligación legal del 10 % era parte de la Ley Mosaica para la nación de Israel, con un propósito específico (sostener a los levitas). Bajo el Nuevo Pacto, la ley del diezmo ha sido reemplazada por la generosidad radical, donde se nos instruye a dar de manera voluntaria, proporcional a nuestra prosperidad y con alegría en el corazón (2 Corintios 9:7), sin un porcentaje fijo obligatorio.
2. ¿Es incorrecto dar el 10 % de mis ingresos como ofrenda?
- Respuesta: No es incorrecto. Aunque el 10 % no es un mandato legal, puede ser usado como un excelente punto de partida o un principio de disciplina financiera y espiritual para muchos creyentes. Si su corazón propone dar el 10 % (o más) con alegría, amor y gratitud, es una ofrenda aceptable y gozosa para Dios. El problema surge cuando se impone el diezmo como una ley que produce culpa o cuando se saca de contexto para manipular.
3. ¿Por qué algunos líderes se enfocan tanto en el diezmo, citando Malaquías 3?
- Respuesta: Muchos líderes se enfocan en esta cita porque buscan un respaldo bíblico para asegurar una fuente de ingresos fija. Sin embargo, al hacerlo, sacan el pasaje de su contexto histórico, pues Malaquías 3 es una amonestación a la nación de Israel por incumplir un mandato del Antiguo Pacto que ya no aplica como ley obligatoria a la Iglesia bajo la gracia.
4. ¿Si no diezmo, estoy robando a Dios y seré maldecido, como dice Malaquías?
- Respuesta: Absolutamente no. La maldición mencionada en Malaquías 3 era una consecuencia del incumplimiento de la Ley por parte de la nación de Israel. Como creyentes en Cristo, ya no estamos bajo la maldición de la Ley, sino bajo la bendición de la Gracia. Robamos a Dios no por no dar un diezmo obligatorio, sino cuando nuestro corazón es egoísta y avaro, reteniéndole a Él todo lo que Él ya nos ha dado, pues Él nos pide la vida y la generosidad, no una tasa.

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Reflexión Final sobre el Diezmos vs Ofrendas:
Es inaceptable y una gran injusticia que muchos líderes se dediquen a pedir diezmos de manera coercitiva, especialmente a personas que posiblemente al llegar a su casa no tienen ni qué comer. El Señor no busca la cantidad, sino el corazón. Mi oración al Espíritu Santo es que revele esta verdad a las personas que están liderando iglesias y están cometiendo el grave error de imponer una obligación legalista donde debe reinar la gracia. No es justo que se saquen de contexto las Escrituras para llenar los bolsillos de los líderes, olvidando que la verdadera misión es buscar a la oveja perdida y no el dinero. Que el Espíritu Santo les dé la convicción de que el Nuevo Pacto nos llama a la generosidad que emana del amor y el gozo, y no de la tristeza ni la necesidad legal.
Diferencia entre diezmo y ofrenda voluntaria:
El diezmo era una norma legal; la ofrenda es un acto de gratitud y fe.
El diezmo era obligación; la ofrenda, una expresión del corazón.
Por eso, si alguien decide ofrendar para un ministerio, lo hace movido por el Espíritu, no por imposición.
Oración Final a Dios.
Padre Celestial, te damos gracias por Tu Santa Palabra que es luz a nuestro camino. Te pedimos, Señor, que uses este escrito para traer claridad a Tu pueblo. Rompe toda cadena de manipulación y legalismo financiero en las iglesias. Abre los ojos de los líderes para que entiendan la diferencia entre el diezmo de la Ley y la ofrenda de la Gracia. Que cada uno dé con el corazón alegre, y que la única obligación sea amarte y amar al prójimo. Que nuestra generosidad sea un reflejo de Tu amor y que la misión de llevar el Evangelio nunca sea opacada por la avaricia. En el nombre de Jesús. Amén.
Por: Salvador G. Nuñez
