Ser imitadores de Cristo es mucho más que ir a la iglesia el domingo: es abrir la Biblia cada día, cuidar lo que decimos y amar a todos con misericordia.

Antes de comenzar, quiero pedirle a Dios que bendiga su vida y abra su corazón para escuchar Su voz a través de estas líneas: «Jehová te bendiga, y te guarde; Jehová haga resplandecer su rostro sobre ti, y tenga de ti misericordia; Jehová alce sobre ti su rostro, y ponga en ti paz» (Números 6:24-26). No le escribo como alguien que ya llegó, sino como un hermano que también necesita cada día de la gracia de Dios. Lo que comparto hoy sale del corazón y de muchos años caminando con el Señor.
Ya lo he contado muchas veces: conocí al Señor en los años 90, en unos desayunos para empresarios que se hacían todos los sábados en el antiguo hotel Hilton de la Isla de Margarita. En la primera reunión éramos unas 60 personas; poco a poco la asistencia fue mermando y al final quedamos tres o cuatro. Pero allí Dios puso en mi camino a quien fue mi amigo y luego mi hermano, Carlos Fushan, un hombre temeroso de Dios y un teólogo que conocía la Palabra del Génesis al Apocalipsis como la palma de su mano.
Cuando en los estudios bíblicos le hacíamos una pregunta, él no respondía con opiniones; nos decía: «Abre la Biblia en tal libro, tal capítulo y tal versículo». Así aprendí a estudiar la Palabra con orden y disciplina, porque «lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino» (Salmo 119:105). Él comenzó y trabajó en el proyecto de la Biblia Textual IV Edición, la misma que hoy uso y que recibí como regalo de mi hermano Luis Riobueno. El hermano Carlos ya partió con el Señor, pero su ejemplo me sigue recordando las palabras de Pablo: «Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo» (1 Corintios 11:1).

1. Cristianos de lunes a domingo
«Pero sed hacedores de la palabra, y no tan solamente oidores, engañándoos a vosotros mismos.» — Santiago 1:22
En la iglesia de El Maco, donde me congregaba, no había nada preparado para impresionar: el anciano se paraba con su Biblia, hacía un trazado bíblico y salíamos llenos del Espíritu Santo. Hoy muchas iglesias parecen un club social, y hay quienes van el domingo y no vuelven a abrir la Biblia en toda la semana. El hermano Carlos tenía un cargo importante en una gran empresa, pero era sencillo, humilde y estaba pendiente de toda la congregación. Ser imitadores de Cristo se nota el lunes, no solo el domingo.
2. Cuide su boca
«Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes.» — Efesios 4:29
No se puede alabar a Dios con la misma boca con que se critica, se chismea, se señala y se descalifica al hermano. Santiago lo dice claro: «Todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse» (Santiago 1:19). Y a quienes tienen un púlpito, Pedro les recuerda que no deben actuar «como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey» (1 Pedro 5:3). El que se sienta en una banca fue a buscar la Palabra de Dios, no indirectas de hombres.
3. Dios no tiene hijos VIP
«En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas.» — Hechos 10:34
Nadie es más cristiano que otro por llevar más años en la iglesia, cantar en el coro o tener un cargo. Jesús fue tajante: «No juzguéis, para que no seáis juzgados» (Mateo 7:1). Usted no sabe por qué situación está pasando la persona que tiene al lado; antes de señalarla, póngase en sus zapatos. «Sed, pues, misericordiosos, como también vuestro Padre es misericordioso» (Lucas 6:36). Porque «el hombre mira lo que está delante de sus ojos, pero Jehová mira el corazón» (1 Samuel 16:7).

4. Lo mejor de nosotros, para Él
«Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres.» — Colosenses 3:23
Lo que hacemos para Dios debe hacerse con amor, criterio y coherencia, dándole lo mejor. Así nacieron la radio Aires de Gracia y el Devocional Luces de Esperanza, pensado para la persona rota, la que no duerme o tiene un familiar en un hospital. Muchas veces el apoyo llega de quienes no van a una iglesia, porque «a lo suyo vino, y los suyos no le recibieron» (Juan 1:11). Por eso inicié la campaña «Sé un Mecenas de Esperanza», para que este libro llegue a los hospitales y a quienes cuidan a los enfermos.
Reflexión final
Si usted se considera hijo de Dios, recuerde que «si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas» (2 Corintios 5:17). Ese es el nuevo nacimiento del que Jesús le habló a Nicodemo. Por eso le hago un llamado de corazón: quite de su boca la mala palabra, la crítica y la burla; deje de señalar y de presumir de lo que no es. Lo que en la carne no podemos cambiar, pidámosle a Dios que lo cambie, en usted y en mí. Ore hoy como David: «Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón… y ve si hay en mí camino de perversidad, y guíame en el camino eterno» (Salmo 139:23-24). Que quien nos vea pueda decir que somos verdaderos imitadores de Cristo.
Por: Salvador G. Nuñez
🎁 «EL REGALO QUE TOCA EL ALMA» 🎁
Para un momento y piensa en esto:
¿Cuántos regalos de la Navidad pasada recuerdas hoy? ¿Dos? ¿Uno? ¿Ninguno?
Esta Navidad, no regales algo que se olvida en una semana. Regala lo que toca el alma. ✨
📖 Luces de Esperanza no es un libro: es una cita diaria con Dios. Son 265 devocionales y 100 oraciones bíblicas para acompañar a quien más amas, todos los días del año.
☀️ Cada mañana, una palabra que levanta.
🙏 Y cuando el corazón lo necesite, una oración que lo abraza.
No tiene fechas ni orden: se abre según cómo amanezca el día. Basta buscar en el índice la lectura que el corazón necesita.
💛 Para mamá, para tu esposo, para tu mejor amiga, para tus padres… y para esa persona que está pasando por algo difícil y a la que no sabes qué decirle.
Imagina su rostro cuando lo abra… e imagina su corazón, cada mañana del año nuevo, encontrándose con Dios.
Porque los regalos se envuelven, pero la esperanza se siembra. 🌱 Y lo que se siembra en el alma, florece para siempre.
🎄 Esta Navidad, regala el regalo que toca el alma.
✨ Luces de Esperanza ✨
📚 Disponible en tapa blanda, tapa dura y Kindle en Amazon, y en versión digital de descarga inmediata, en español y en inglés (Lights of Hope).
👉 airesdegracia.com/luces-de-esperanza
Con cariño,
Salvador G. Nuñez
Aires de Gracia
